¿Cómo hacer terapia con adolescentes que no quieren hablar?

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Ahí está, sentado frente a ti, un adolescente de brazos cruzados con la mirada hacia abajo, claramente obligado y sin pronunciar una sola palabra, si tienes suerte tal vez le sacas algunos monosílabos como: sí, no, no sé. ¿Cómo haces terapia con un adolescente así, que no quiere ni hablar?


Imagino como te sientes, yo solía sentirme cómo en una guerra para la cual no estaba preparada, estaba totalmente desarmada mientras que mi oponente, ese adolescente, estaba lleno de municiones, su arma más poderosa: el silencio.



Hoy te voy a compartir 3 estrategias para lograr hacer terapia con un adolescente obligado, involuntario, pero antes quiero que conozcas los 3 errores comunes que cometemos los terapeutas y que solo empeoran la situación.

3 errores a evitar como terapeuta de adolescentes involuntarios


1.        Obligarlo a hablar o insistir con preguntas


Lo que un adolescente te dice con su silencio es que no quiere hablar, que está siendo sometido por sus padres o maestros y que la única defensa que le queda para proteger su dignidad es no hablar, definitivamente no queremos ser los responsables de quitarle a ese adolescente su última defensa.



Pero hablar NO es la única forma de hacer terapia, hay muchísimas más y ya te compartiré más adelante algunas estrategias para empezar la terapia aunque el adolescente no hable.



Por ahora sólo me gustaría que abraces la idea de hacer una terapia que te permita a ti hacer tu trabajo y al adolescente mantener sus defensas (el silencio) el tiempo que lo necesite.



2.    Aliarte con los adultos


Sé muy bien que los padres y maestros te buscan como aliado para lograr lo que desean de sus hijos y estudiantes, pero tu rol como terapeuta de adolescentes NO es complacer a los adultos.



Eso en terapia sistémica se llama triangulación y significa que el objetivo de la terapia es establecido por alguien que no está en la consulta, por un tercero que no es el adolescente ni tú.



Si haces esto, perderás totalmente la posibilidad de conectar con tu paciente, pues estás de parte de sus “opresores” de quienes “le obligaron” a ir a terapia. 



Entonces, tus sesiones con el adolescente no son para que se porte mejor u obtenga mejores notas, son para descubrir cual es el deseo de el adolescente y como puede ser eso un objetivo terapéutico que mejore la vida de él y a su vez la vida familiar.

 


3.    Evaluar y diagnosticar la “resistencia”
 

Una vía muy común para muchos terapeutas es aplicar pruebas al adolescente para comenzar un proceso de “evaluación”, luego corregirlas y diagnosticar su conducta cómo desafiante u oposicionista.



Esto no sólo explica la conducta del adolescente, sino que nos permite poner en él toda la responsabilidad del fracaso terapéutico: “la terapia no funcionó porque el adolescente se resistió”.



Y aunque en muchas ocasiones esto es cierto, si estás leyendo este artículo es porque estás buscando algo más, es porque sabes que hay algo más que puedes hacer con este tipo de adolescente y ¿adivina qué? Estás en lo cierto.



Por ahora, solo quiero compartirte que el camino de la evaluación y diagnóstico de la conducta “oposicionista o desafiante” puede alejarte muchísimo de la posibilidad de conectar con ese adolescente y lograr resultados positivos en él y su familia.



Te lo digo por experiencia, este y los otros errores comunes, solo te alejan aún más del adolescente y de una psicoterapia exitosa.


Ahora ¿Qué si puedes hacer? ¿Qué es lo que sí está comprobado que da buenos resultados?



Si haces una búsqueda en internet te darás cuenta de que diversos autores y enfoques han hablado ya de este problema.



Yo personalmente he usado uno que me gusta bastante, por que es sencillo de aplicar tanto en jóvenes como en familias, da buenos resultados y respeta muchísimo a todos los miembros del sistema familiar.



Es el enfoque de terapia breve centrada en la solución adaptado a adolescentes, el autor de esta propuesta es Matthew Selekman quien además ha escrito un libro al respecto llamado “Abrir Caminos para el Cambio”.


3 estrategias para ganar la cooperación del adolescente involuntario


1.        Empatiza y haz algo divertido


Sólo imagina que tus padres te obligan a ir con un desconocido a hablar de tus problemas y tu solo tienes 15 años ¿cómo te sentirías?



La verdad es que a mi, el acto de obligar o someter por fuerza me parece tan doloroso, que si alguien me obligara a hacer algo que no quiero me sentiría como presa, como si alguien me robara la libertad y eso que ya tengo 35 años.



Entonces, la primera movida terapéutica que te sugiero es reconocer que sabes que viene obligado y reconocer que eso no se siente nada bien y que por supuesto está bien no querer hablar en esas circunstancias.



Lo siguiente es decirle que no tienen que hablar en ese momento, hasta que él o ella esté preparado, que eso puede ser en esa misma sesión o en futuras sesiones pero que estarás lista cuando él o ella lo esté.



Que sólo por hoy podrían hacer algo divertido, jugar cartas, ver videos, escuchar música de su agrado o incluso jugar algún video juego juntos… 



Incluso podrías decirle algo cómo: tus padres quieren que estemos juntos una hora, pero sé que no quieres hablar y yo no te quiero obligar tampoco ¿Cuál sería la mejor forma de pasar esta hora juntos?



Y esto colega se llama TERAPIA, estás estableciendo rapport con el adolescente, cómo sabes es la base de cualquier proceso terapéutico, sin eso, no hay cambios ni proceso.



POR FAVOR, no creas que por que pasas una hora jugando o viendo algunos videos con el adolescente SIN hablar del problema entonces no estás justificando tu salario, al contrario…



Cada vez que aceptes adolescentes obligados en consulta hazle saber a los padres que es necesario primero ganarte la confianza y cooperación del adolescente para poder trabajar.



Eso va a implicar: hacer cosas que al adolescente le gusta, ser confidencial es decir no vas a contarle a ellos todo lo que el adolescente te dice y permitirle al adolescente establecer sus propios objetivos terapéuticos…



Si los padres te buscan porque realmente quieren el bienestar de su hijo te prometo que estarán felices de escucharte decir esto, pero si te están buscando cómo una forma más de ejercer control y obediencia absoluta sobre sus hijos, se irán corriendo y ¡qué bueno! porque ese no es tu rol.


 

2.    Establecer los objetivos con el adolescente


Sí vez que tu adolescente está ligeramente abierto a hablar, aunque sea para quejarse de no querer estar en tu consulta, entonces podemos usar este movimiento terapéutico.



Pregúntale ¿Qué cosas quieres que sea diferente en tu vida? Y si te dice ¡nada, yo no tengo ningún problema! puedes decirle ¿entonces por qué estás aquí hoy? Tal vez te responda: ¡Porque mis padres me obligaron!



Ante esta respuesta tienes la oportunidad de establecer un objetivo, respondiendo algo cómo: Debe ser incómodo ir a terapia obligado, no me gustaría para nada estar en esa posición ¿te gustaría que te ayude a que tus padres cambien de parecer y muy pronto ya no tengas que venir aquí a menos que lo desees?



Esto es real colega, vas a ayudar a tu adolescente a que no tenga que volver a tu consulta.



Aquí entre nos, eso se logra resolviendo el problema inicial que los trajo hasta aquí, pero lo que harás con el adolescente es lo siguiente…



Una vez esté de acuerdo en aceptar tu ayuda le vas a preguntar ¿Qué les hace creer a tus padres que necesitas venir aquí?



Él te responderá: “que tengo bajas notas o que estoy mucho tiempo al tlf” adicionalmente puede agregar que lo regañan mucho, lo castigan etc. aquí el adolescente ya está hablando.



Podrías agregar algo cómo ¿te gustaría que te ayude a disminuir esos regaños y castigos? No debe ser nada cómodo el ambiente en casa con todo eso, muy probablemente te dirá que sí.



Ahora viene una pregunta fundamental que es la que termina de fijar el objetivo ¿Qué crees que tendrían que ver tus padres para que dejen de regañar, castigar e incluso obligarte a venir a consulta?



La respuesta a esta pregunta usualmente se conecta con el mismo objetivo de los padres, el adolescente describirá algunos cambios que toda la familia puede hacer tanto él y cómo sus padres y ¡voalá! Ya tienes un objetivo terapéutico para él y su familia.



3.    El adolescente puede ser tu mejor asesor en terapia


Una de las formas más brillantes de desarmar la resistencia en terapia con adolescentes es aplicar el enfoque de “Columbo”.



Columbo es una serie antigua protagonizada por un detective aparentemente torpe, muy torpe, tan torpe que los delincuentes no lo percibían como una amenaza; al contrario, les provocaba risa e incluso cierta compasión verlo tan perdido.



Y justamente por eso terminaban contándole la verdad o dándole pistas esclarecedoras que los incriminaban sin darse cuenta. Si puedes, busca algún capítulo en YouTube para entender mejor a qué me refiero.



Este enfoque resulta especialmente útil en el trabajo con adolescentes involuntarios.



En lugar de posicionarte como el experto que todo lo sabe, te muestras un poco confundido, casi incompetente. 



Puedes decir algo como:

“No entiendo muy bien por qué tus padres dicen que tienes que estar aquí si tú dices que no pasó nada… estoy realmente confundido.”



Al colocarte en esta posición de no saber, invitas al adolescente a que sea él quien te enseñe su mundo, su lenguaje y sus reglas.



Incluso puedes elevarlo al rol de asesor experto. Preguntas como:

“Has visto a varios terapeutas antes que a mí, ¿en qué crees que fallaron contigo?” “Si yo tuviera que trabajar con un chico como tú, ¿qué consejo me darías para ayudarlo?”



Esto no solo le devuelve la dignidad al adolescente obligado, sino que además te entrega una hoja de ruta clarísima para no repetir errores previos y, por fin, lograr esa conexión que tanto estás buscando.



Romper ese silencio incómodo y pasar a una fase de trabajo conjunto es, sin duda, una de las partes más difíciles del proceso, pero es apenas el comienzo


A partir de ahí, puedes aplicar el enfoque terapéutico que elijas.



Y es aquí donde yo te recomiendo el enfoque de Terapia Breve Centrada en Soluciones con adolescentes, desarrollado por Matthew Selekman.



Este enfoque te ofrece herramientas claras para llevar un proceso terapéutico con el adolescente y su familia de principio a fin, sin enredarte en teorías complejas ni en intervenciones invasivas.



Es un enfoque constructivista y minimalista. En palabras simples: es fácil de entender, fácil de aplicar y capaz de movilizar cambios desde la primera sesión.



Los procesos suelen ser breves, porque en la práctica real ni los padres ni los adolescentes quieren comprender su inconsciente en profundidad; quieren aliviar el conflicto que los llevó a consulta y continuar con su vida.



El modelo cuenta con alrededor de 15 técnicas, además de tareas y otras sugerencias terapéuticas como las que acabas de leer. 



No necesitas materiales especiales ni años de estudio para comenzar a utilizarlas. 


Son técnicas no invasivas y muy amables tanto con los pacientes como con los terapeutas.



Incluso si aplicas una técnica en un momento poco adecuado o de forma imperfecta, nadie sale dañado. 


Es un enfoque respetuoso, seguro y humano. 

Aprende más sobre este enfoque

Te cuento que existe una experiencia de aprendizaje basada en este enfoque,  que además de enseñarte la teoría y las técnicas, te permite practicar estas 15 técnicas con pacientes simulados de inteligencia artificial, y que además te dan retroalimentación sobre cómo estás aplicando la técnica y que puedes hacer para mejorar.



Puedes practicar una vez… o mil veces. Cada experiencia es distinta, y cada intento suma aprendizaje, además que tienes acceso de por vida tanto al curso como a las prácticas y lo mejor es que el precio está por debajo de los 20 dólares.



Todo este trabajo está reunido en el Diplomado de Terapia Breve con Adolescentes y Familias.

Incluye 7,5 horas de video, 41 clases, 14 recursos descargables, 9 escenarios diferentes de roleplay con IA y la posibilidad de hacer preguntas cuando lo necesites, con la certeza de que recibirás respuesta.



Si mientras leías esto pensabas: “esto me pasa en consulta” “esto es justo lo que me cuesta con los adolescentes”, entonces probablemente este diplomado es para ti.



Puedes conocerlo, tomar las clases gratuitas disponibles y acceder directamente desde el siguiente enlace: https://www.udemy.com/course/diplomado-en-psicoterapia-breve-con-adolecentes-y-familias/?referralCode=4085E6F6E2F6046699E8



O si prefieres, escríbenos a albanyscc@gmail.com y con gusto te compartimos un cupón del 50% de descuento. 



Más que un curso, es un espacio para sentirte más seguro, acompañado y claro en tu trabajo terapéutico. 

Reflexiones Finales

Después de muchos años de experiencia, la gran mayoría de terapeutas decide dejar de trabajar con adolescentes y familias involuntarias, para aceptar unicamente pacientes voluntarios.



Sere honesta sobre el por qué… ¡es más fácil! sin embargo hay colegas como tú que aún desean trabajar con pacientes involuntarios y eso te lo agradezco profundamente, es un hermoso trabajo y alguien tiene que hacerlo si queremos vivir en una mejor sociedad.



Por último, si tienes dudas, preguntas o te gustaría contarle a alguien un caso específico, no dudes en escribirme, envíame un correo directamente a albanyscc@gmail.com.



Nos seguimos leyendo. ¡Un abrazo virtual! 🤗

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